Pero si… ¡No he hecho nada!

 

Escuchamos esto todo el tiempo. Un paciente viene a nuestra consulta quiropráctica con una condición espinal que le causa dolor o pérdida de movilidad. Cuando le preguntamos que lo provocó, no saben qué decir.

O la causa suena absurda. “Solo me agaché a recoger el periódico”. O, “estaba intentando alcanzar algo en la alacena”. O incluso, “no he hecho nada!”

La explicación es simple pero usualmente desconcertante.

Nuestros maravillosos cuerpos siempre se están adaptando al entorno, regulando la temperatura, la acidez del estómago, la presión sanguínea y millones de otros detalles. Cuando encontramos un stress físico, químico o emocional, nuestros cuerpos intentan adaptarse a eso también.

Hasta que ya no pueden. Y aparecen los síntomas.

El evento original pudo haber ocurrido años atrás cuando el cuerpo aún tenía la capacidad de adaptarse. Muchas veces un accidente de auto, incluso uno pequeño de hace una década puede ser la causa de los problemas actuales. Por entonces, una visita a la sala de emergencias reveló que no había huesos rotos y nos enviaron a casa con un relajante muscular y diciéndonos que no nos preocupemos.

Pero esa desalineación vertebral que no se tuvo en cuenta, fue empeorando año tras año.

El resultante depósito de calcio, los tejidos dañados, el daño muscular y la inestabilidad de los ligamentos pueden hacer que estos problemas espinales sean especialmente difíciles – sino imposibles – de corregir. En esos casos, algún tipo de cuidado de soporte puede ayudar a mantener los síntomas a raya.

Si algún ser querido ha estado en un accidente de autos, aliéntalos a hacerse un chequeo quiropráctico. De esa manera podemos detectar esos pequeños problemas mientras aún son fáciles y más rápidos de corregir. T. 934 960 893

 

 

¿CUIDADO DE LA ENFERMEDAD O CUIDADO DE LA VIDA?

A menudo escuchamos las palabras “cuidado de la salud” en una conversación. Sin embargo de lo que realmente hablan es de “cuidado de la enfermedad”. Es el tipo de cuidado que se le administra a alguien cuando ya tiene síntomas de una enfermedad o lesión.

Pero la verdadera salud se trata de lo que hacemos regularmente para mantenernos saludables, el acercamiento pro-activo que usamos en un intento de resguardarnos de enfermedades con riesgo de vida. La verdadera salud es un estado en el que tu cuerpo funciona como fue diseñado para funcionar. Y de hecho puede tener muy poco que ver con “como te sientes”.

Por ejemplo, si comes un pescado contaminado, y tu respuesta es un dolor de estómago y vómitos, tu cuerpo está de hecho funcionando como corresponde y librándose de las toxinas aunque tú no te sientas muy bien.

Hay muchas cosas que puedes hacer para pro-activamente producir buena salud y bienestar. Además del cuidado quiropráctico regular para asegurarte que tu sistema nervioso esté sin interferencias, considera estos básicos:

 

  • Ejercita regularmente: ¿Cuándo fue la última vez que tu doctor te dio una prescripción para ejercitar? Sin embargo, es una de las cosas más pro-activas que puedes hacer para prevenir el cáncer y contras condiciones crónicas de salud como la diabetes, la obesidad y la depresión.

 

  • Buena nutrición: Vivimos en un mundo de apuros y comidas rápidas, y muchos de nosotros no comemos las comidas nutritivas que necesitamos para asegurar nuestro estado general de salud. Solemos saltearnos las frutas y las verduras y ¡llenarnos de grasas!

 

  • Sueño adecuado: Dormir bien regula las hormonas de tu cuerpo, haciendo que seas menos susceptible al riesgo de diabetes  y cáncer. Además, hace más lento el proceso de envejecimiento y disminuye los factores asociados con enfermedades como Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple y enfermedades de riñón.

 

Recuerda, es más fácil mantenerse bien que ponerse bien. Y aunque se llama “cuidado de la salud” por lo general no tiene nada que ver con mejorar realmente la salud.

El problema de la miel

Las abejas no sólo hacen miel; también polinizan más de 90 de los cultivos de flores más hermosos que tenemos.

Debes haber escuchado que las colmenas están en declive, sufriendo de “Trastorno de Colapso de la Colonia”. Algunos apicultores perdieron entre el 30 y el 50 % de sus colmenas!

Varias teorías intentan explicar este fenómeno, con causas probables que incluyen pesticidas, fungicidas, parásitos, garrapatas o una mezcla de ellas. Sin embargo, una cosa es cierta: estos obreros menospreciados, polinizan un 80% de los cultivos, lo que constituye un tercio de todo lo que comemos.

Pero todavía hay algo más siniestro sobre la miel. La miel de China. Los fabricantes chinos usan un proceso ultra-filtrante en el cual se calienta la miel a altas temperaturas, diluyéndola con jarabe de maíz de alta fructuosa y filtrándola a una alta presión, removiendo todas las trazas de polen.

Ten cuidado con la miel barata. Compra siempre la miel de los mercados de granjeros, cooperativas o tiendas de comida natural.

Cuando el problema de estómago es un problema de nervios

Muchos de nuestros pacientes mencionan que luego de haber comenzado el cuidado quiropráctico, algunos otros problemas de salud no relacionados con la columna también han mejorado.

Los pacientes nunca nos dicen de esos otros problemas porque  piensan en el cuidado quiropráctico como algo simplemente para ayudar con sus problemas espinales.

Pero nosotros nos enfocamos en la integridad del sistema nervioso. Porque tu sistema nervioso controla todas tus funciones corporales. Y como tu columna vertebral cubre las vías neurológicas vitales entre tu cerebro y tu cuerpo, el cuidado quiropráctico es conocido por resolver un conjunto de problemas no espinales.

Imagina que alguien con reflujo, indigestión crónica, úlceras o alguna otra condición digestiva viene a nuestra consulta. A primera vista, estos parecen ser problemas estomacales.  NO TAN RAPIDO!

Es el cerebro el que controla y regula cada función corporal a través de mensajes enviados arriba y abajo por nuestra médula espinal. La interferencia en esos mensajes causada por las subluxaciones (vértebras desalineadas), puede parecer un problema de estómago. Pero el problema real es la comunicación cerebro-cuerpo.

Así es que corrigiendo el problema espinal, el problema estomacal usualmente se resuelve también!

creencias, hábitos, decisiones y experiencias

Somos la suma de nuestras creencias, hábitos, decisiones y experiencias. Muchos de nosotros aprendemos más de nuestros fracasos que de nuestros éxitos. A medida que envejecemos, es natural reflexionar sobre dónde estuvimos y cómo llegamos ahí y considerar que vendrá después.

Solo imagina si pudieras volver como tu “yo” más grande, maduro y experimentado y pudieras dar un consejo a tu “yo” más joven.

¿Qué te dirías? Aquí hay algunas ideas:

 

  • No te preocupes demasiado. Mucha de las cosas negativas que ocupan tu mente nunca llegan a suceder. Simplemente ocupan tu espacio.
  • Prueba cosas nuevas. La vida no es algo para simplemente durar. Debería ser una gran aventura! Vívela con valentía!
  • Mantente curioso. La curiosidad crea posibilidades porque evita los juicios de valor, las generalizaciones y las suposiciones.
  • Sueña en grande. Muchos de nosotros estaríamos perplejos de lo que somos capaces de hacer, pero muchos elegimos vivir en pequeño.
  • Cuídate. No somos nuestro cuerpo, pero su condición define la manera en la que experimentamos la vida.

 

Tomate unos momentos para hacer tu propia lista. Vuélvete consciente de tus bendiciones.

Luego, toma tu propio consejo y vive la vida al máximo!!

La revolución del aceite de coco

Parece que está de moda esto del aceite de coco… Pero… ¿A qué se debe tanto interés?

Su éxito se lo debe al hecho de que puede ser muy beneficioso para tu salud. Parece irónico cómo una grasa que una vez se nos dijo que era nociva ahora tiene todo tipo de propiedades beneficiosas.

El aceite de coco puede ayudar a:

  • Fortalecer los huesos.
  • Proporcionar energía al cerebro, reduciendo así los síntomas del Alzheimer o la demencia.
  • Quemar grasas.
  • Mejorar el funcionamiento de la tiroides e incrementar el metabolismo.
  • Luchar contra virus, bacterias y otros patógenos.
  • Reducir el apetito, por lo que puede desembocar en pérdida de peso.
  • Reducir colesterol general mientras que incrementa la cantidad de colesterol “bueno” (HDL).

Además, puede ser utilizado como hidratante para el cabello y la piel. Es rico en vitamina E, protege la fibra capilar y puede utilizarse como protector solar, pues bloquea el 20% de los rayos ultravioleta del sol. Como hidratante, su absorción es rápida y deja la piel suave y lisa. El aceite de coco trata tu piel con tal delicadeza que muchos se lo aplican después de afeitarse y puede incluso usarse en bebés. También ayuda a eliminar toxinas y bacterias de la boca mejorando el aliento y la salud bucal general.

Ya conoces los beneficios de la Quiropráctica
¡Prueba el aceite de coco ahora y descubre sus beneficios por ti mismo!

El cuidado quiropráctico – siempre la dosis perfecta.

La dosis apropiada de un medicamento suele averiguarse basándose en factores como la edad o el peso.

La dosis para un analgésico común es de dos pastillas cada 6 horas, sin tener en cuenta la causa o dónde esté sintiendo dolor el paciente;

 esto sin mencionar todos los efectos secundarios y reacciones adversas que puedan ocurrirle.

Hay una opción mejor

Los ajustes quiroprácticos se adaptan a los síntomas, la salud, la edad y el tamaño de cada uno de vosotros.

La educación especializada que recibe un quiropráctico le proporciona un entrenamiento eficaz en cuanto al asesoramiento y el entendimiento de cómo ajustar a cada paciente basándose en la condición personal de cada uno.

Por lo que un ajuste será muy diferente para un recién nacido que para un deportista de élite.

La belleza de la Quiropráctica no sólo recae sobre el hecho de que no hay una técnica general y válida para todo el mundo, sino que es muy difícil que el paciente peque de sobredosis, se tome el medicamento inapropiado o sufra efectos secundarios, ¡porque no tratamos con medicamentos, con cirugía, ni con nada que se le parezca!

Si te ha beneficiado el cuidado quiropráctico, ¡compártelo!

El otoño es un buen momento para limpiar y organizarse.

Cada otoño, muchos nos ponemos en modo «limpieza», preparando nuestras casas y patios para el invierno. Esto incluye trabajar en el jardín y tal vez incluso ordenar el sótano o el garaje. Pero no podemos dejar todo en manos de la quiropráctica. Debemos poner nuestro granito de arena!

Estos son algunos consejos que te ayudarán a asegurarte de que tu buen propósito de acabar con el desorden  no desencadena que resurja una vieja lesión en la columna o que se produzca una nueva.

Levantar correctamente

 Al levantar objetos, recuerda:

 

  1. Colócate con los pies separados a la misma distancia que tus hombros para una base de apoyo.
  2. Dobla las rodillas manteniendo la espalda recta.
  3. Aprieta tus músculos abdominales principales para ayudarte a mantener la espalda recta.
  4. Con la cabeza en posición vertical, levanta el objeto con las piernas, manteniéndolo cerca de tu cuerpo.
  5. Si el objeto es demasiado pesado para maniobrar solo, pide ayuda.

 

Recoger correctamente

 Recoger y barrer puede implicar una gran cantidad de torsión, flexión y movimientos repetitivos. Recuerda:

 

  • Sal a caminar a paso ligero o a estirarte para calentar los músculos antes de comenzar.
  • Cambia de mano de vez en cuando a la hora de barrer.
  • Barre en secciones, descansando cada 30 minutos más o menos.
  • Al llenar las bolsas de hojas, no las llenes demasiado, sobre todo si están mojadas.
  • Al levantar las bolsas de hojas, sigue las directrices para levantar objetos correctamente mencionadas anteriormente.

 

El otoño es un buen momento para limpiar y organizarse, pero asegúrate de practicar la postura correcta al levantar y recoger. Y si te excedes, llámanos y te ayudaremos a recuperarte rápidamente, y de manera natural y segura.

¿PROBLEMA NUEVO O PROBLEMA VIEJO? PREGUNTA A LA QUIROPRÁCTICA…

De niños todos nos hemos maravillado con los anillos de crecimiento de un árbol. Al contar los anillos, uno por cada año, podemos determinar la edad de dicho árbol. Los quiroprácticos tenemos un método similar de detectar cuánto tiempo ha estado presente un problema en la columna.

Muchos pacientes empezarán los cuidados porque “pasó algo” recientemente, provocando algún tipo de dolor o molestia. Pero, tras un examen, podemos ver evidencia de espolones óseos, o cambios en las superficies óseas adyacentes a las articulaciones de la columna vertebral que no se están moviendo correctamente. Eso significa que, si bien el síntoma es nuevo, ¡el problema de fondo lleva dando la lata bastante tiempo!

Estos depósitos de calcio y la remodelación ósea asociada, son formas en las que la inteligencia de tu cuerpo se acomoda y adapta a la implacable fuerza de la gravedad, el factor más estresante de todos.

¿Qué quiere decir esto? Que puede haber problemas de columna vertebral mucho antes de que aparezcan los síntomas obvios. Esa es una de las razones por las que vemos a recién nacidos, lactantes y niños en nuestra consulta.

“El árbol crece según se dobla la rama”.

Con una detección temprana y una atención quiropráctica suave, a menudo somos capaces de reducir o eliminar los problemas de abandono de la columna que vemos más adelante en los adultos.

LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LA QUIROPRACTICA

Probablemente has notado que la publicidad de medicamentos viene acompañada de descargos de responsabilidad que revelan los efectos secundarios de sus productos. Estos son tan extensos que a menudo ocupan una página entera de letra pequeña. O de la tranquilizadora voz de un locutor hablando sobre imágenes en cámara lenta de alegres familias disfrutando de un picnic, montando en bicicleta o de alguna otra escena saludable.

Buen intento.

Cada vez somos más los que no nos dejamos engañar por estos obvios intentos de minimizar lo que debería, con mayor precisión, denominarse «efectos no deseados».  Lee la letra pequeña, es increíble cómo a menudo los efectos secundarios incluyen el síntoma que el medicamento se supone que trata.

LA QUIROPRACTICA TAMBIÉN TIENE EFECTOS SECUNDARIOS…

La mayoría coincide en que los efectos secundarios asociados a la quiropráctica son bastante atractivos, como más energía, un sueño más reparador, mejor equilibrio, mayor vitalidad o una curación más rápida. Seguramente haya experimentado al menos alguno de estos u otros. Estos efectos secundarios en realidad son efectos positivos.

La quiropráctica es segura, natural. Y ayuda a despertar ese algo especial en cada uno de nosotros que nos permite vivir la vida al máximo. ¿Conoces a alguien que debería venir a vernos? Anímalo a que nos llame!